Esta semana, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció en la feria Rebuild en Madrid una nueva e importante iniciativa: el PERTE de la Industrialización de la Vivienda. Se trata de un Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica impulsado por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, que busca modernizar el sector de la construcción en España y vincular la política industrial al derecho a la vivienda. Pero, ¿por qué esta apuesta tan decidida? ¿Qué objetivos persigue?
Un problema urgente: la falta de oferta de vivienda
España lleva años arrastrando un serio problema de oferta de viviendas. La falta de unidades disponibles, especialmente asequibles, impide que muchas personas puedan acceder a una vivienda digna. La respuesta del Gobierno a este desafío no solo busca aumentar la producción de casas, sino hacerlo de una manera más eficiente, rápida y sostenible.
Una revolución en la forma de construir
El PERTE implica una auténtica revolución en los métodos tradicionales de construcción. Se trata de acelerar y transformar los procesos, apostando por la industrialización como una vía de modernización y avance social. Con este nuevo modelo, se estima que la edificación será hasta un 60% más rápida que con las técnicas tradicionales, lo que permitirá dar respuesta mucho antes a las necesidades de vivienda de la ciudadanía.
¿Por qué la vivienda industrializada?
La vivienda industrializada es la clave de todo el proyecto. Este concepto implica fabricar grandes partes de los edificios en entornos controlados como fábricas, para luego ensamblarlas en el lugar de destino. Esto no solo reduce los tiempos de construcción, sino que también mejora la calidad de las edificaciones, favorece la sostenibilidad, y promueve el ahorro energético en todo el proceso.
Cuatro ejes fundamentales de la estrategia
La apuesta por la construcción industrializada se sostiene en cuatro grandes ejes:
- Aumentar la capacidad productiva: Se busca que el sector pueda responder a una alta demanda de viviendas asequibles, de forma estable y continua.
- Fomentar la eficiencia, la sostenibilidad y la digitalización: El proyecto promueve la integración de nuevas tecnologías, sistemas de construcción más ecológicos y procesos de trabajo más inteligentes.
- Impulsar el talento y la formación: Se reforzará la formación de profesionales para dignificar la construcción como sector laboral y hacerlo más atractivo para las nuevas generaciones.
- Mejorar las condiciones laborales: Al trasladar gran parte del trabajo a fábricas, se reducen los riesgos laborales y se mejora la seguridad y calidad del empleo. Además, se pretende fomentar la incorporación de mujeres en un sector históricamente masculinizado.
Gobernanza compartida y colaboración sectorial
Otro de los pilares del PERTE es establecer un modelo de gobernanza compartida. El Gobierno quiere que todos los agentes del sector —empresas, sindicatos, administraciones y asociaciones— trabajen juntos para impulsar este cambio estructural, apostando por la colaboración público-privada.
Un nuevo pilar del Estado del Bienestar
Con esta iniciativa, Pedro Sánchez no solo busca solucionar el problema de acceso a la vivienda, sino también construir el quinto pilar del Estado del Bienestar. La vivienda debe ser considerada una infraestructura pública permanente, esencial para garantizar la igualdad y para actuar como motor de cohesión social y territorial en toda España.

Deja una respuesta